Mostrando entradas con la etiqueta El Puerto de Santa María. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Puerto de Santa María. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de enero de 2020

Resumen climático de 2019

El año 2019 tuvo un carácter térmico cálido en los observatorios principales de la bahía gaditana y fue el más seco desde que se miden las precipitaciones en esa comarca y en puntos de la campiña de Jerez. La escasez de lluvia afectó a la mayor parte de la provincia, aunque el déficit pluviométrico fue más acusado en el litoral atlántico. En Grazalema fue un año normal.

Un año cálido y extremadamente seco en el observatorio de Cádiz

2019 fue un año cálido en el observatorio de Cádiz, con una temperatura media del aire de 18,9 ºC, valor que supera en 0,3 ºC al promedio del período de referencia 1981-2010 y también al valor de temperatura media del año pasado. Es el decimocuarto año más cálido desde el comienzo de la serie en 1956. La media de las temperaturas máximas (21,8 ºC) resultó superior al valor normal en 0,2 ºC y la media de las mínimas (16,0 ºC) quedó 0,5 ºC por encima de la normal.

En la Figura 1 se pueden comparar las temperaturas medias mensuales de 2019 (línea naranja continua) con las normales del periodo de referencia (línea negra) en el observatorio de la capital. Los meses comprendidos entre enero y mayo presentaron anomalías positivas, sobre todo mayo y marzo (+1,7 ºC y +1,0 ºC, respectivamente). El trimestre primaveral fue muy cálido en Cádiz, mientras que el verano climatológico resultó muy fresco. Junio y julio tuvieron un carácter térmico muy frío, con unas anomalías térmicas de -1,0 ºC y -0,9 ºC, respectivamente, mientras que agosto resultó térmicamente normal. El trimestre otoñal fue normal en cuanto a temperatura y, finalmente, diciembre tuvo un carácter muy cálido, con una anomalía térmica de +1,4 ºC. Enero fue el mes más frío del año en el observatorio gaditano, mientras que agosto fue el más cálido.
Figura 1. Comparativa de los valores mensuales de 2019 respecto a los normales del periodo de referencia 1981-2010 en el observatorio de Cádiz. Elaboración propia a partir de los datos disponibles en AEMET OpenData y los valores normales publicados por AEMET. Haz clic sobre ella para ampliarla.

La temperatura máxima absoluta del año se registró el 19 de julio (32,2 ºC) y la mínima se alcanzó el 4 de febrero (4,8 ºC). La foto corresponde a la última semana de agosto, un mes térmicamente normal que cerró un verano muy fresco en toda la bahía. El número total de noches tropicales en 2019 (90) prácticamente coincidió con la media del período climático de referencia.
2019 se puede calificar como un año extremadamente seco en el observatorio de Cádiz. Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre se acumularon 183,2 mm o litros por metro cuadrado, valor que es un 65 % inferior a la media del período de referencia 1981-2010. Ha sido el año natural más seco de la serie del observatorio (1956-2019). Noviembre y diciembre fueron los meses más lluviosos del año, concentrándose en ellos el 48 % del acumulado total anual. Noviembre tuvo un carácter pluviométrico seco y diciembre resultó normal. Abril fue el tercer mes con más precipitación y también tuvo un carácter normal. Mayo se marchó sin precipitaciones apreciables y tuvo un carácter pluviométrico muy seco. Febrero también fue muy seco y enero resultó seco. En cuanto al trimestre veraniego, julio y agosto fueron muy secos, mientras que junio tuvo un carácter pluviométrico seco.
Figura 2. Precipitación acumulada desde el 1 de enero en el observatorio de Cádiz. Elaboración propia a partir de los datos disponibles en AEMET OpenData y de los valores normales publicados por AEMET.
En total se contabilizaron 52 días de precipitación apreciable (días con un acumulado igual o superior a 0,1 mm), valor claramente por debajo del normal (67,5 días). La cantidad máxima de precipitación acumulada en 24 horas se registró el 19 de diciembre (17,6 mm).

2019 fue extremadamente seco en el observatorio de la base naval de Rota

En Rota, 2019 ha sido el año natural más seco de la serie (1989-2019), con un total acumulado de 193,5 mm. Este valor es un 64% inferior a la media del período 1989-2010 en este observatorio. En total se contabilizaron 48 días de precipitación apreciable, valor que queda claramente por debajo del normal (71,1 días). Al igual que en el resto de la comarca, noviembre y diciembre fueron los dos meses más lluviosos del año. El 51 % de la precipitación total acumulada en 2019 se recogió en estos dos meses. Mayo acabó sin precipitación apreciable y febrero resultó muy seco, con tan solo 0,4 mm acumulados. En general, la primavera y el otoño fueron muy secos.

Además de los registros de los observatorios principales de AEMET, disponemos de observaciones confiables realizadas por Daniel Montes, colaborador de este blog, que midió 211 mm en el centro de El Puerto de Santa María. José Jiménez (meteochiclana.es) registró en su estación automática del centro de Chiclana de la Frontera un acumulado total de 193 mm. Por otro lado, en la estación agroclimática ubicada en las afueras de El Puerto de Santa María, en La Vega de los Pérez, se registraron 222 mm (SIAR del MAPAMA). En San Fernando, en la estación de nuestro colaborador Enrique Carrazoni, se acumularon 237 mm. Todas estas son cantidades muy inferiores a los valores medios anuales (aproximadamente 500-600 mm).

En el observatorio de la base de Rota se anotaron 36 días de niebla, superando ampliamente la media anual (18 días). Octubre y diciembre fueron los meses con más días de niebla (6 días), seguidos por marzo (5 días). El predominio de las situaciones anticiclónicas en estos meses favoreció la aparición de este hidrometeoro en la bahía. En la imagen se aprecia un banco de niebla cubriendo una parte del centro de Cádiz.
El año 2019 fue térmicamente normal y extremadamente seco en el aeropuerto de Jerez

2019 tuvo un carácter térmico normal en el observatorio del aeropuerto de Jerez, con una temperatura media de 18,1 ºC, valor que coincide con el promedio del período de referencia 1981-2010. La media de las temperaturas máximas (25,5 ºC) resultó superior al promedio climático en 1,1 ºC y la media de las mínimas (10,6 ºC) quedó 1,3 ºC por debajo del valor normal. En esta zona del interior de la provincia la amplitud térmica fue bastante más acusada, como es habitual, y las temperaturas máximas y mínimas presentaron una anomalía más marcada que en los observatorios más próximos a la costa. Durante las situaciones anticiclónicas que se repitieron frecuentemente a lo largo del año, con cielos despejados y notable estabilidad atmosférica, el enfriamiento nocturno cerca del suelo y el caldeamiento diurno fueron mayores. Esto dio lugar a grandes amplitudes u oscilaciones térmicas en las campiñas. Por ejemplo, el día 16 de marzo se registró una diferencia de 24,1 ºC entre la temperatura máxima (27,2 ºC) y la mínima (3,1 ºC) en el observatorio del aeródromo jerezano.

En la Figura 3 se puede comprobar que mayo presentó la anomalía térmica positiva más destacada (+2,1 ºC) en este punto de la campiña. En general, la primavera climatológica resultó cálida y se registró una notable amplitud térmica diaria (15,6 ºC), 3 ºC superior a la normal en este período. El trimestre junio-agosto tuvo una temperatura media inferior al promedio 1981-2010, al igual que sucedió en la bahía. Se ha tratado del verano más fresco desde el año 2014 y el segundo más fresco desde 2002. Las anomalías negativas más destacadas se dieron en los meses de junio y julio (-1,1 ºC). El año finalizó con un mes de diciembre cálido (+0,7 ºC). Agosto fue el mes más cálido del año y el día 17 se registró la temperatura máxima absoluta (40,2 ºC), mientras que enero fue el más frío y en este mes se alcanzó la mínima absoluta anual (-2,3 ºC). En total se contabilizaron 10 días de helada, 9 de ellos en enero.
Figura 3. Comparativa de los valores mensuales de 2019 respecto a los normales del periodo de referencia 1981-2010 en el observatorio del aeropuerto de Jerez. Elaboración propia a partir de los datos disponibles en AEMET OpenData y los valores normales publicados por AEMET. 
Esta zona de la provincia tampoco se libra de la sequía meteorológica. 2019 fue el año natural más seco de la serie del observatorio del aeropuerto de Jerez (Figura 4), con un acumulado total de 249,9 mm, valor que es un 55 % inferior al valor normal del período de referencia 1981-2010.
Figura 4. Serie de precipitación total anual en el observatorio del aeropuerto de Jerez (1947-2019). Elaboración propia a partir de los datos disponibles en AEMET OpenData.
El 47 % de la precipitación total anual acumulada se registró durante los meses de noviembre y diciembre, que tuvieron un carácter pluviométrico normal. Noviembre fue el más lluvioso del año. Febrero tuvo un carácter muy seco y cerró el trimestre invernal más seco de los últimos siete años y el cuarto más seco de toda la serie (1946-2019). La primavera climatológica fue la más seca desde 2005 en esta zona noroccidental de la campiña y los mayores acumulados del trimestre se registraron en abril, al igual que en las comarcas próximas. El pluviómetro no recogió nada de lluvia durante el mes de mayo, algo que no sucedía desde 1966. Tras un verano seco, septiembre y octubre también presentaron un carácter pluviométrico seco.

En total se contabilizaron 63 días de lluvia y 5 días de tormenta, valores que quedan muy por debajo de los normales (81 y 12 días, respectivamente). En cuanto a la niebla, este hidrometeoro fue observado en 32 jornadas, superando el valor medio anual en el período de referencia (28 días). En el aeródromo jerezano fueron enero, octubre y diciembre los meses más nebulosos (5 días de niebla en cada uno).

En la estación agrometeorológica de Sanlúcar de Barrameda, ubicada en el entorno del Camino de Armijo, se registraron 201,8 mm (SIAR del MAPAMA) y en las proximidades del Cortijo de la Basurta, entre las campiñas de Arcos y Jerez, el acumulado total de 2019 fue de 282,3 mm.

2019 tuvo un carácter pluviométrico normal en Grazalema y fue muy seco en Tarifa

Se puede afirmar que en Grazalema fue un año pluviométricamente normal. Pedro Posada, colaborador de AEMET, registró una precipitación acumulada de 1733,9 mm en la estación termopluviométrica del ayuntamiento, valor que es un 2 % superior a la media del período de referencia 1981-2010.

En la Figura 5 se puede observar que noviembre y diciembre también fueron los meses más lluviosos de 2019 en este punto de la provincia, seguidos por abril y enero. El 57 % de la precipitación total acumulada se anotó en los dos últimos meses del año. Noviembre tuvo un carácter muy húmedo y diciembre fue húmedo. Al igual que en el resto de la provincia, destaca el carácter muy seco de febrero y mayo. El primero finalizó sin precipitación apreciable en la localidad grazalemeña y en el segundo se midió tan solo 0,1 mm de lluvia. Abril tuvo un carácter muy húmedo, con 295 mm acumulados en 14 días de precipitación apreciable. Tras un verano muy seco, el más seco desde 2012 en este enclave de la sierra gaditana, las lluvias regresaron en septiembre, que fue un mes normal. Octubre tuvo un carácter pluviométrico muy seco, con tan solo 7 días de precipitación apreciable y un acumulado de 61 mm. Las lluvias abundantes de noviembre contribuyeron a que el otoño climatológico resultara finalmente húmedo en Grazalema. En total, se contabilizaron 76 días de precipitación apreciable y ninguna jornada de nieve. 
Figura 5. Comparativa de las precipitaciones mensuales registradas en 2019 respecto a la mediana del período de referencia 1981-2010 en la estación de Grazalema. Elaboración propia a partir de los datos facilitados por AEMET. 
Por otro lado, el pasado 20 de diciembre se estableció un nuevo récord de precipitación máxima acumulada en 24 horas en un mes de diciembre: Pedro Posada midió 296,9 mm, una cifra que supera los 274,5 mm registrados el 17 de diciembre de 1997. En ningún caso se trató de un "récord mundial", como lo calificaron algunos medios de comunicación, pero es una situación llamativa que subraya la singularidad de Grazalema y el papel que desempeña la orografía en los episodios atlánticos que algunas veces afectan a la Península, con flujos de aire muy húmedo procedentes de latitudes subtropicales.

Grazalema durante el episodio de lluvias abundantes. Diego Tornay (@DiegoTornay), diciembre de 2019.

La escasez de precipitaciones se notó en el Campo de Gibraltar y en la Janda. El acumulado total en la estación automática de Tarifa fue de 342,1 mm y en Vejer de la frontera, otra estación automática instalada por AEMET registró un acumulado total de 284,6 mm. Algo más hacia el oeste, entre la finca de Las Lomas y el embalse del Celemín, la estación agroclimática del MAPAMA recogió 297,6 mm. Estas cantidades medidas en la comarca de La Janda son claramente inferiores a los valores normales (650-750 mm).

[Los resúmenes de este blog no tienen carácter oficial y están basados en datos que AEMET pone a disposición de los usuarios en abierto (AEMET OpenData). Para obtener información climatológica validada debéis poneros en contacto con la Agencia Estatal de Meteorología].

martes, 23 de septiembre de 2014

Una tromba marina sobre la bahía

Aproximadamente a las 12:30 hora local se ha podido observar desde diferentes puntos de la bahía de Cádiz un fenómeno nada extraño en nuestra provincia denominado "tromba o manga marina" (waterspout en inglés). Aunque todavía hay aspectos que no se conocen bien, existen varias definiciones que pueden ayudar a comprender mejor este hidrometeoro, que ha sido catalogado directamente como tornado desde algunos medios de comunicación y por parte de la población.

Imagen de la tromba marina. La Voz Digital
La Organización Meteorológica Mundial (OMM nº407, 1993) define tromba como "fenómeno consistente en un torbellino de viento, con frecuencia intenso, puesto de manifiesto por una columna nubosa o un cono nuboso invertido en forma de embudo, que sobresale de la base de un Cumulonimbus, y por un "arbusto" compuesto de gotas de agua elevadas desde la superficie del mar o por polvo, arena o residuos diversos elevados desde el suelo".
Por lo tanto, se trata de un vórtice, un remolino de aire que rota rápidamente (en este caso sobre un cuerpo de agua como la bahía) y que se extiende desde la base de una nube de origen convectivo hasta la superficie del citado cuerpo de agua.

Macías Medrano recoge en su obra "Descubriendo tornados en México. El caso del tornado de Tzintzuntzan" la duda sobre si las trombas marinas deben ser consideradas o no como tornados y, al respecto, cita la advertencia de la OMM, que menciona que "ocasionalmente se mueven tierra adentro y causan algún daño, pero los vientos son menos severos que los de los tornados, a los que se parecen". Más recientemente, Agee y Jones (2009) han propuesto una clasificación de los tornados que incluye a la mayoría de las trombas marinas dentro del grupo denominado "Tipo III", junto con otros vórtices que se suelen formar a partir de corrientes verticales locales en Cumulus congestus o por efectos de la cizalladura del viento en las proximidades de la superficie. A diferencia de las mangas marinas asociadas a las tormentas severas llamadas "supercélulas", que quedan clasificadas en el "Tipo I", estos torbellinos del Tipo III son bastante más débiles y pequeños. Las observaciones corroboran que, efectivamente, no son necesarias unas condiciones de tormentas potentes para que se produzcan las trombas marinas. Situaciones meteorológicas distintas a las que favorecen el desarrollo de poderosas supercélulas con mesociclón pueden provocar la generación de este tipo de tornados sobre el mar, que son habitualmente más débiles (D. Pendick, 1998). 

Imagen de la manga o tromba marina en la zona de Los Toruños y Valdelagrana (El Puerto de Santa María) captada por la periodista Miren Landeta.
En la "Breve Guía Descripitiva de los Fenómenos Meteorológicos recogidos en el SINOBAS" publicada por la AEMET se recoge que "en general, no alcanzan el tamaño y la velocidad de viento de los típicos tornados terrestres y son relativamente de corta duración. La mayoría no superan la categoría EF0 (rachas de 105-137 km/h)".
En esta misma guía se hace referencia a los efectos que suele causar este fenómeno de viento que, con cierta frecuencia, alcanza el litoral "pudiendo causar destrozos en zonas de playa y puertos, y disipándose normalmente muy pronto tras tocar tierra". Ocasionalmente pueden avanzar algún kilómetro hacia el interior.

La manga marina vista desde la ciudad de Cádiz. Imagen captada por Pablo Soto Aragón (Facebook: Las Palabras de la Lluvia)
Gallego Poveda (2007), en su artículo "Las mangas o trombas marinas" publicado en la conocida web Spain Severe Weather, afirma que las mangas marinas pueden tener lugar en cualquier época del año, "aunque son más frecuentes en la estación cálida, con dos picos claramente diferenciados: junio por un lado, y el lapso de tiempo a partir de mediados de agosto hasta finales de septiembre por otro, siendo este último momento el más propicio".

No tenemos noticias de que se haya producido ningún daño asociado a este fenómeno que pudo verse durante el mediodía en aguas de la bahía de Cádiz. De acuerdo con las imágenes disponibles y las informaciones de AEMET, probablemente se ha tratado de uno de esos torbellinos débiles y pequeños que comentábamos en la explicación de la clasificación de los tornados de Agee y Jones (2009).

Imagen de satélite (Meteosat-10 RGB) en la que se señala el núcleo tormentoso que atravesó la bahía sobre el mediodía. Fuente: Eumetsat.

En todo caso, el servicio meteorológico estadounidense (NWS-NOAA) establece algunas recomendaciones si se encuentra en el mar y observa una tromba o manga marina, que bien pueden valer para nuestro entorno:

- Si observa una tromba marina, diríjase inmediatamente a un ángulo de 90 grados desde el movimiento aparente de la misma.
- Nunca intente navegar a través de una tromba marina. Aunque son usualmente más débiles que los tornados, pueden producir daños significativos a su persona y su embarcación.

Un fenómeno que no es desconocido en nuestra provincia

Las mangas o trombas marinas no son un hidrometeoro desconocido en la provincia. No es que sean muy frecuentes, pero cada cierto tiempo, especialmente en los meses otoñales y en invierno durante episodios tormentosos con gran inestabilidad atmosférica en el golfo de Cádiz, suelen aparecer fotos de estos torbellinos captadas por ciudadanos del Campo de Gibraltar, la costa de la Janda, de la bahía de Cádiz o de la costa noroeste.


(Manga marina frente a las playas de Cádiz, en enero de 1999. Youtube)

Tromba marina sobre Cádiz. Fuente: La Voz de Cádiz (28/09/2007)
Manga marina frente al Campo del Sur, en Cádiz. Fuente: Ignacio O´Ferrall (30/12/2010)

Fuentes de consulta:

- Agee, E., Jones, E., 2009. Proposed conceptual taxonomy for proper identification and classification of tornado events. Wea. Forecasting, 24, 609–617.
- Gallego Poveda, J.A., 2007. Las mangas o trombas marinas. Spain Severe Weather.
- Macías Medrano, J.M., 2001. Descubriendo tornados en México. El caso del tornado de Tzintzuntzan. CIESAS.
- Pendick, D., 1998. Virtual Vortex: Landspout in a box. Weatherwise, mayo-junio 1998, p.26.

Otras fuentes:

- Atlas internacional de nubes. Volumen I. Manual de observación de nubes y otros meteoros. OMM nº407. Organización Meteorológica Mundial (1993).
- Breve Guía Descripitiva de los Fenómenos Meteorológicos recogidos en el SINOBAS. AEMET.
- National Weather Service (NWS) - NOAA.